14 de mayo de 2017

GARDEL



En la radio sonaba Gardel.  En sus corazones la nostalgia encendió la luz. Su recuerdo se apasiona con ocres y rojos luminosos. Bailaban sobre un suelo entarimado, pulido de juventud perdida. Ella vestida de domingo. Él, de botines cautivadores. Bajo la atenta mirada de madres distraídas para la ocasión.

El aire se llena de notas que las ondas de aquella vieja radio suelta como globos vencidos. Lejos  queda el profundo mar, un largo viaje desde  Buenos Aires al destino de vida de un pueblo castellano.

Entré en el comedor;  mis padres bailaban un tango con los ojos cerrados.



2 de mayo de 2017

QUIZÁ VOLVER





Soñó que era una espiga en medio de un campo de margaritas. Que sueño tan extravagante. Podía hacerlo mejor. 

Soñó que era una mariposa en un mundo de abejorros.  Nadie le hacía el menor caso. Sus vivos y variados colores no atraían la atención. A los abejorros solo les gusta el amarillo.

Soñó que era una mota de polvo en un rayo de luz. Era parte del estrecho  camino que jugaba entre los cristales. Eran tantas las motas y tan tenue el cristal.

Soñó  que despertaba de un letargo  un tanto rencoroso. Que pereza ser espiga, mariposa, mota de polvo, mejor que lo sea otro.  

Despertó sobre la hierba torturada por el sol abrasador de un día de abril. ¿Dónde estaba la lluvia? Se fue con tus sueños, le dijeron los árboles sedientos. Se perdió entre tu pelo descolocado  en hebras canosas, susurraron hierbas y matorrales. Se evaporó sin ningún cuidado, gritaron a lo lejos.


Qué pereza volver a regar las margaritas amarillas.




                                        Fotografía María (El saco de mis pensamientos)



20 de enero de 2017

20 de Enero en el Umbral



Algunos años atrás hacía una entrada el día 20 de enero porque mi blog y yo cumplíamos años. Últimamente dejé de hacerlo, no sé si por pereza, por pudor o sencillamente por falta de ganas.

Tengo que confesar que este año iba a ser uno de los de la pereza y no tenía ninguna intención de felicitar o felicitarme, pero, a veces el destino te sorprende con un baile y no tienes más remedio que seguir el compás y ejecutar la danza propuesta.

Y así ha sido como mi buen amigo Dulce, me ha sorprendido con una entrada en su blog, en la que me hace un bonito  regalo de cumpleaños. Comparto su regalo con mi agradecimiento. 

Gracias Dulce  (Pincha en el enlace)


Los regalos son como los amigos, nunca vienen de uno en uno. Y así María, Mi querida Lianta, me regala un post precioso lleno de aire fresco y de locura contagiosa, así, como es ella y como soy yo.

También comparto su regalo porque no os lo podéis perder, ni su blog. 

Gracias María. (Pincha en el enlace)




13 de enero de 2017




En mi clase de parvulitos, había una taza grande repleta de pinturas que sobresalían por los bordes, llenando todos los rincones de colores brillantes, llamativos. Teníamos unos cuadernos con dibujos prefabricados que debíamos llenar de color. Eso me encantaba.

Un día, una profesora de esas maravillosas que quieren innovar, nos dio un papel en blanco, nos animó a realizar nuestro propio dibujo. Ahí fue donde me hundió en la miseria de las perspectivas, las líneas, los volúmenes y las dimensiones.

En ese momento tomé dos decisiones: juntar palabras  y casarme con un pintor.

La vida comenzó a dar vueltas alrededor sin conseguir quitarme esas dos ideas de la cabeza.  Las cartas estaban echadas. Después de un largo tiovivo y varios vaivenes, he juntado palabras, formado historias, contado sentimientos y, además, los he reunido en un libro, lleno de poesías, relatos breves, prosa poética, todo ello salpicado de bellísimos dibujos (ninguno mío)

Y me casé con un pintor. Llené mi casa de hermosos otoños, mares, puentes, canales. Colgué en las paredes, góndolas, torres, paisajes,  ventanas de secretos profundos.


El libro necesitó una portada que sujetara tantas ideas vertidas. El umbral apareció en un cuadro de rojos y amarillos anochecidos, envolviendo mis pensamientos. La luna salió por la solapa de una hermosa fotografía… et voilà.


20 de diciembre de 2016

17 de julio de 2016

Es tiempo de...





Pajarillos locos, de colores luminosos, hunden sus luces dentro de un mar atrapado en un norte mirando al sur.

Las niñas bonitas, que cantaba el barquero, columpian sus ilusiones al viento, cada vez un poco más alto, más alto…

Mariposas rojas con lunares negros explotan en la boca, recorren tu garganta para llegar ligeras hasta el corazón, pintarle de un rojo esperanza/pasión, llevándote mecida por ese viento cálido hasta un rincón prohibido.

La música mece un cansancio infinito lleno de locos colores luminosos… me suena a pájaros.

Recelo de flores granadas recién cortadas en clavelinas de un fucsia reventón.


Lluvia de hojas en parques abarrotados de niños gritones, insoportables, en las mañanas de sueños insomnes.


***


Texto inspirado en la entrada del blog "El saco de mis pensamientos". Para ella.




15 de mayo de 2016

Las Agujas



El travieso. Sierra de Béjar. Fotografía de Juan Carlos Dueñas.


  Íbamos hacia la cima pespunteando el camino con hilo blanco, recortando los bordes para no sobrehilar, que era fatigoso, casi más que seguir subiendo.

  El pelo se enganchaba  en las agujas de los pinos, mientras los dedales de plata empujaban los ojos de metal en un vaivén continuo de costura precisa.

 Casi estaba lista. Mínimas rectas tras las curvas de grados infinitos. Insolentes escobas con helechos tardíos estorban un trazado ancestral revivido en la memoria de los dedos del sastre.

  Dos puntadas, una más.

 La niebla nos robó, con su abrazo, el camino, cosido con primor a esta tierra, que ya no nos pertenece.



24 de abril de 2016

PERDIENDO RECUERDOS





En el siguiente destello de luz,  no recordaría como pedalear. La bici varada en cualquier esquina,  en algún muelle perdido, sin el sentido del movimiento eterno.  Las ventanas desnudas  de  geranios abiertos, los escaparates deshabitados, las aceras desprovistas de bordillos… el corazón desata el latido acompasado.


En cada radio escondió un pensamiento, en las circunferencias desdibujadas, un instante inolvidable. Toda una vida en el movimiento singular de los pedales.  Al caer el sol, colgados de  una argolla en la pared encalada, aldabones de recuerdos protegían el tándem.



16 de abril de 2016

...y el pelo siempre planchado.





¿Y por qué será que recuerdo ese jersey como si lo llevara puesto en este instante? Las listas de colores, en un canalé que se ajustaba abrazando, defendiendo, amoroso y perfecto.

¿Quién era yo y quién era ella? Su medalla, de comunión, a buen recaudo en el cuello, la mía colgaba de unas algas en el fondo de un río; era nuestro secreto, uno de tantos.

Mis dedos largos, siempre expresivos, sellando un abrazo copiado,  recogido. Yo era ella.

Su gesto, siempre atento, dejando travesuras en mi sonrisa de diablo pequeño. Ella era yo.


Pero ese jersey, ese jersey, que aún llevo puesto…


6 de marzo de 2016

AIR






Sólo fue una canción, apenas una melodía rozada por el viento. Cayó de golpe, sin avisar, sin que nada presagiara el impacto.


Con el arco de su violín trazó la forma  sobre la arena. Comenzó a tocar. En cada nota, a cada vibración, se cerraba el círculo imperfecto y el corazón sonreía.


6 de febrero de 2016

¿Un café?



                                                  Cuadro de Irene Sheri



Vuelven a ser visibles. Limpiaba y tapaba,  sin embargo,  esas horribles manchas rojas reaparecían. Matar a su suegra, no fue complicado, ni siquiera esconderla en la pared. Pero esas manchas… eran  una pesadilla ¡Por dios qué mujer!

El timbre suena con insistencia. La mirilla le chiva que es el nuevo vecino, el que se mudó la semana pasada, el de la furgoneta con un logo… no recuerda bien.

·        -  Hola soy Sergio y ahora vivo en el 5º C. Me preguntaba si podría  hacer una llamada, no me han puesto aún la línea y necesito llamar urgentemente.

Lleva un mono blanco, como los pintores ¡Claro! Ahora recuerda la furgoneta  ¡Sergio es pintor! Una enorme sonrisa se le dibuja en la cara.

Hace café,  pone dos tazas encima de la mesa,  azúcar,  galletas. Entre cucharada y cucharada, mientras le endulza el café le cuenta de sus manchas. 

En media hora la pared está pintada con clorocaucho, una pintura especial que lo recubre todo, ocultando manchas y pecados para siempre.

·        -  Ni una suegra podría poner pegas a este blanco inmaculado, comenta Sergio, orgulloso de su trabajo.

No puede reprimir una carcajada. La suya seguro que sí.




10 de enero de 2016

La Casa Lis





Sentada parecías más alta, el pelo más largo. Mirabas a los lados con la barbilla levantada. Cuando tus ojos se fijaba en un punto, inclinabas ligeramente la cabeza  como interrogando aquello que veías.

Así te conocí, desde el espejo de la pared. Una sonrisa traviesa atrapaba aquel instante que yo no podía ver, quedaba fuera del marco. Algo te hizo reír y encontraste mi reflejo en aquel cristal que no abarcaba todo. Aceptaste el saludo, con un movimiento de cabeza casi imperceptible.


Cuando giré para buscar tu realidad, no estabas.


5 de enero de 2016

FELICIDADES ELENA






Te veo entre las alas de los aviones y las instrucciones de azafatas ajenas.  En el vuelo de una alondra y el despertar de un búho.  Entre las ráfagas de aire y las gotas de lluvia. En las líneas de mi mano que me cuentan tus historias.

Reconozco tu voz en el teléfono antes de la primera llamada. Tus fotos se quedan entre mis pestañas, para recibir tu sonrisa una y mil veces… 

Mientras tus ramas siguen creciendo,  siempre cerca del tronco, con sus propias candelas.

Un año más FELICIDADES hermosa mujer. 

























              Con tu sister                                                                              Tu lado más gamberro


19 de diciembre de 2015

29 de octubre de 2015

CONTRARELOJ





El montón de ropa recién planchada descansaba sobre sus brazos, en una montaña poco equilibrada. Iba repartiéndola por las habitaciones. ¿Qué le faltaba? ¡Ah sí! Cerrar las ventanas del salón, se preveía un fuerte viento. 

Se miró al espejo, ¡ese pelo! Debería haber hecho algo con él, pero ya tenía la hora encima. Antes de salir recogió el bocadillo de Juan, se le había olvidado, esperaba que la portera del colegio tuviera a bien cogérselo. Ya tenía en el bolso las cartas del banco para pasar a gestionar los inoportunos errores bancarios. A las 10 en punto tenía que fichar en el trabajo o le descontarían la hora completa. 

En la puerta  recordó que no había puesto la alarma del despertador a las 10'30, Andrés, su marido, tenía el día libre, quería dormir un poco más, aunque iría al gimnasio antes de comer...¡Ufff, por poco lo olvida!

Ya tarde, cansada de aguantar en el trabajo, llegó a su casa con la sonrisa pintada.

No entendía bien de dónde le venían tantos gritos ¿Qué decían? Algo de una plancha encendida. Se miró al espejo.  Peinó su rebelde flequillo y salió con un portazo. La sensación de libertad le cogió desprevenida.